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Maribel lleva más de la mitad de su vida luchando por los derechos del Pueblo Saharaui

N.J.G. Loja
Maribel Cáceres lleva casi media vida luchando por los derechos del Pueblo Saharaui. Es coordinadora del programa ‘Vacaciones en Paz’, de la Asociación Granadina de Amistad con la RASD, y su hogar también lo ha sido de varios niños saharauis durante este tiempo. Cree que este pueblo tiene mucho que enseñarnos respecto a valentía en la lucha por la igualdad y las libertades. Y no puede evitar emocionarse cuando habla de su enriquecedora experiencia tanto en los muchos veranos de acogida que tiene en su haber como en sus visitas a los campamentos de refugiados, donde, dice, «todo es hospitalidad».

–¿Cuántos años luchando por los derechos de los saharauis, Maribel?

–Más de 20. Pero más llevan luchando ellos. Los saharauis «malviven», por un lado en campamentos de refugiados en medio de un desierto que Argelia les prestó y, por otro, maltratados en las zonas ocupadas ilegalmente por Marruecos.

Llevan más de 40 años desterrados, en tierra de nadie, privados de libertad, olvidados por la Comunidad Internacional, sin los derechos más fundamentales y subsisten gracias a la ayuda humanitaria.

–Coordina en el Poniente ‘Vacaciones en Paz’ y, además, es familia de acogida. ¿Cómo ha cambiado este programa desde que comenzó?

–El programa básicamente es el mismo que al principio. Se trata de la acogida temporal de menores refugiados políticos que vienen a mejorar su calidad de vida y a establecer lazos de amistad. Lo que sí ha cambiado son las condiciones de vida de este pueblo gracias a la solidaridad de instituciones y familias. ‘Vacaciones en Paz’ hace visible la injusticia de la comunidad internacional, que mira hacia otro lado y desprotege a un pueblo que huyó en 1975 de su país, el Sahara Occidental.

–¿Por qué es tan importante para usted ayudar a este pueblo?

–Una vez que les conoces, que tienes a sus niños –los más vulnerables–, después de que conviven contigo dos meses… sin que te des cuenta empiezan a calar hondo en tu corazón y notas cómo forman parte de tu vida. Después visitas los campamentos, sientes que te abren las puertas como si fueras uno de los suyos. Su hospitalidad, su calor, su valentía, la capacidad para afrontar las adversidades… Después de todo esto es imposible olvidarte de ellos. Es más, como española y hermana del Pueblo Saharaui, tengo una deuda con ellos; creo que todos los españoles la tenemos. Siento el deber de luchar por el Pueblo Saharaui y lo seguiré haciendo mientras me queden fuerzas. Ellos me han enseñado mucho. Es un pueblo pacífico, un ejemplo de superación.

La madre de Maribel con una de sus niñas de acogida.
La madre de Maribel con una de sus niñas de acogida.

En todos estos años han sabido organizarse y salir adelante, con mucho esfuerzo y muchas penurias. Han levantado hospitales, colegios, centros de discapacitados…Tienen a todos sus niños escolarizados en medio de un desierto; para ellos la educación es fundamental. ¡El pueblo saharaui tiene mucho que enseñarnos!

–Lleva años acogiendo a niños saharauis. Qué le puede decir a una persona que aún no ha dado el paso.

–Es una experiencia muy enriquecedora para ambas partes. Además de que ayudas a un niño refugiado, a su familia y a su pueblo, ellos te aportan grandes valores, recibes mucho más de lo que tú puedas llegar a dar. Aquí lo tenemos todo, no sabemos valorarlo; estos niños te enseñan a ver lo verdaderamente importante de la vida. Me refiero al cariño de una familia, el respeto, tener un hogar para vivir, un plato de comida, agua para beber cuando tienes sed, medicinas cuando estás enfermo. Y para estos niños nosotros somos su familia. Abrakum, una de mis niñas –vendrá también este verano– , siempre dice: «¡Mamá, qué suerte tengo! Tengo dos madres y hermanos, tíos, abuelos en España y en el Sáhara».

Animo a todas las familias a vivir esta experiencia. Estos niños no necesitan nada más que los acojamos y los sintamos como uno más de nuestra familia.

–¿Cuál es el día a día de las familias de acogida y de los niños acogidos?

–No supone ningún cambio extraordinario, todos nos adaptamos perfectamente. Los pequeños embajadores del desierto llegan muy cansados y aún pensando que dejaron atrás a los suyos en aquel duro desierto. Por eso es aconsejable dejarles descansar varias horas.

Ellos vienen a disfrutar y convivir con una familia que tiene otras costumbres muy diferentes a las suyas, pero que le da la oportunidad de disfrutar lo que no tienen en el desierto. Los niños son esponjas, lo aprenden todo muy rápido. El día a día va diciendo. En una semana o quince días ya están adaptados y disfrutan enormemente de todo lo que le rodea. Cada familia se organiza como de costumbre, hacen lo que tengan que hacer en cada momento como cualquier familia normal. Para las familias que los acogemos es una gran oportunidad para conocer su cultura, sus costumbres…

–Si tuviera que elegir un momento, ¿con cuál se quedaría?

–Es difícil de contestar, porque me quiero quedar con todos los momentos. Si tengo que escoger, escojo el primer verano que acogí a una niña, Lehbeila es su nombre. Fue en el año 1995. Ella me movió a luchar por su pueblo. Fue cuando me aventuré a visitar los campamentos y pude comprobar con mis propios ojos la cruda realidad que viven.

Otro momento es cuando los niños vuelven a los campamentos. Puede que sea el más duro para todas la familias que acogemos niños pero para mí es el más vinculante al pueblo saharaui. Los niños se van contentos, ilusionados por volver a estar con los suyos, con algunos kilos de más, cargados de vitaminas y regalos para su familia y, los más importante, sabiendo que aquí se dejan una familia para siempre.

–En veinte años, habrá muchas anécdotas que contar…

–Muchísimas… Los primeros años los niños no conocían cosas básicas que tenemos aquí, como abrir un grifo, la escalera de una casa, un frigorífico… Recuerdo a Dapu, una de mis niñas, que metía la cabeza en el frigorífico y decía: «Qué fresquito para mi madre si pudiera estar aquí». También tenía miedo a los langostinos; decía que eran bichos.

Bubakar, otro niño que vino a Loja, entró al aseo. Pasaba el tiempo y no salía y su familia empezó a preocuparse. Entonces entraron y le encontraron llevando el agua de un grifo con las manos hasta el inodoro. No sabía qué era la cisterna.

–¿Cuál es el reto más inmediato de la asociación? ¿Y del programa?

–El reto más importante en estos momentos para la asociación, bajo mi punto de vista, sería difundir con mayor profundidad las condiciones de vida de los presos saharauis encerrados en las cárceles marroquíes, por defender la legalidad internacional y el derecho a la autodeterminación. Y el programa Vacaciones en Paz, que pasara a llamarse ‘Vacaciones en Paz en Libertad’, porque los saharauis dejaran de vivir bajo la hospitalidad de Argelia y que sus hijos e hijas vinieran a nuestros pueblos y a nuestras comarcas como cualquier otro ciudadano, libres y no como refugiados en el desierto.

–El pequeño crece y llega un día en que no participa en el programa, ¿cómo se vive ese momento?

–Ese momento se vive con mucha impotencia pero es lo que hay. Después de estos años queda la satisfacción de haber ayudado y un vínculo que jamás se pierde si uno no quiere. Cuando los niños se van, no lo hacen para siempre; podemos seguir en contacto. Gracias a las nuevas tecnologías podemos estar comunicados. Lo más hermoso es ir allí a verles y conocer a su familia; para ellos es muy importante. Ese vínculo permanece toda la vida.   FUENTE http://loja.ideal.es/loja/deuda-pueblo-saharaui-20180524172509-nt.html

23 mayo, 2018 0 comment
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Firma del convenio de colaboración, dotado de 50.000 €, con la Asociación Granadina de Ayuda al Pueblo Saharaui, para financiar el traslado de niños y niñas desde los campamentos de refugiados a nuestra provincia, dentro del programa Vacaciones en Paz.

23 mayo, 2018 0 comment
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El presidente, José Entrena, recibe en la Ciudad Deportiva de Diputación a los participantes en la iniciativa, que convivirán con familias granadinas de toda la provincia hasta finales de agosto

Un año más, el programa “Vacaciones en Paz”, financiado por el Área de Bienestar Social de la Diputación de Granada y gestionado por la Asociación Granadina de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática, ha traído hasta Granada a un grupo de niños y niñas, este año han sido 124, que viven en los campamentos de refugiados del área de Tindouf, en el Sahara occidental.

Se trata de una iniciativa que lleva en marcha 20 años y que tiene como principal objetivo la acogida temporal de niños y niñas saharauis durante los meses de verano. Esta estancia permite a los chicos recuperarse con una dieta equilibrada y variada, así como una cobertura sanitaria para solucionar los problemas de salud derivados tanto de la malnutrición, como de las patologías en los campamentos.

El presidente de la Diputación, José Entrena, que ha participado en el recibimiento a los niños y niñas y a sus familias de acogida en la Ciudad Deportiva de Diputación, en Armilla, junto a la diputada de Bienestar Social, Olvido de la Rosa, y la diputada de Deportes y Administración Electrónica, Purificación López, ha recordado que es miembro de la asociación, y se ha mostrado “especialmente orgulloso de que la Diputación provincial colabore en un programa cuyo principio es la solidaridad con mayúsculas”.

También han asistido las diputadas del Partido Popular; Rosa Fuentes, Luisa García Chamorro, Marta Nievas, María Merinda Sádaba, y el diputado de Izquierda Unida, Juan Francisco Arenas.

“Debemos valorar el tremendo compromiso de las familias que acogen a los chicos, su esfuerzo y su generosidad y, sobre todo, el valioso regalo que nos dejan estos niños en forma de cariño y de afecto”, ha manifestado Entrena, que ha agradecido que “en los peores tiempos de la crisis hayan mantenido el compromiso con la asociación y con las familias saharauis”.

El responsable de la institución provincial ha anunciado, por último, que reforzará el compromiso con la cooperación internacional porque, según ha sostenido, “no se puede gobernar de espaldas a lo que sucede en el mundo”.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Granadina de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática, Gracia Fernández, ha agradecido el apoyo de la Diputación en este programa”.

http://www.dipgra.es/amplia-actualidad/inicio/mas-120-ninos-ninas-saharauis-pasan-verano-granada-gracias-al-programa-diputacion-vacaciones-paz

 

6 julio, 2017 0 comment
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Una veintena de niños y niñas saharauis han visitado el Ayuntamiento, junto a sus familias de acogida motrileñas. Estos chicos y chicas, que forman parte del programa ‘Vacaciones en Paz’, llevado a cabo por la Asociación ‘Amigos del Sahara’, van a pasar los meses de julio y agosto aprendiendo el idioma, creando lazos de amistad, conociendo la cultura española y realizando actividades lúdicas y deportivas.


El teniente de alcalde, Francisco Sánchez-Cantalejo, el presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical, Sergio García Alabarce, y la concejal de Inmigración, Mercedes Sánchez, han acompañado a estos niños y niñas de entre 8 y 12 años en su visita al Consistorio, donde han podido conocer las instalaciones municipales y disfrutar de una divertida jornada.

Sánchez-Cantalejo ha mostrado su satisfacción por la oportunidad que tienen estos pequeños de conocer Motril y su Comarca. El teniente de alcalde ha afirmado que la ciudad es su “segunda casa” y ha añadido que “siempre van a encontrarnos con los brazos abiertos para acogerlos”.

“Queremos que vivan dos meses inolvidables, donde conozcan nuestro idioma, hagan nuevos amigos y creen vínculos que duren para siempre. Nuestras culturas han tenido un pasado común y, aún hoy, nos unen más elementos de los que pueden imaginar. Recordad Motril siempre”, ha manifestado Sánchez-Cantalejo.

La edil de Inmigración, Mercedes Sánchez, ha destacado la colaboración de las áreas de Deportes, Medio Ambiente y Seguridad Ciudadana, así como la Autoridad Portuaria, para organizar las diferentes visitas y actividades deportivas que van a poder disfrutar estos niños y niñas.

Sánchez ha recalcado la labor de las familias de acogida, “que un año más se vuelcan con estos chicos y chicas”.

“Gracias a ellos estos pequeños pueden vivir un verano inolvidable, unos meses diferentes en donde se crean vínculos de amistad y de cariño que duran para siempre”, ha expresado la concejala de Inmigración, quien ha animado a los niños y niñas, y a sus padres y madres de acogida, “a disfrutar de esta experiencia increíble lo máximo posible”.

Por su parte, el presidente de la Mancomunidad de Municipios, Sergio García Alabarce, ha agradecido a las familias de acogida su desinteresada labor “al abrir algo tan íntimo como son las puertas de su hogar para recibir a estos niños y niñas que, desgraciadamente, no viven en las mismas condiciones ni disfrutan de las mismas oportunidades que nosotros”.

García Alabarce ha subrayado también la labor llevada a cabo por la Asociación ‘Amigos del Sahara’, “que trabaja durante todo el año para continuar con esta labor solidaria tan extraordinaria”.

“Desde que nos reunimos por primera vez, me puse a su disposición para ayudar en todo lo que fuera posible y siempre dentro de nuestras posibilidades. Fruto de ese encuentro, hemos firmado un convenio por el que ayudamos económicamente a la Asociación para que esa labor desinteresada que realizan les sea un poco más fácil. Además, desde la Mancomunidad, vamos a llevar a cabo las gestiones pertinentes para que puedan disfrutar del parque acuático situado en la vecina Almuñécar”, ha afirmado el presidente de la Mancomunidad de Municipios.

Ángeles Rubiño, coordinadora en la Costa de la Asociación ‘Amigos del Sahara’, ha explicado que gracias a la campaña de concienciación y al llamamiento hecho por la Asociación durante estos meses, el número de pequeños acogidos en la Costa se ha incrementado hasta un total de 30 niños y niñas.

Rubiño ha agradecido al Ayuntamiento de Motril su colaboración, “siempre recibiendo a estos niños y niñas con los brazos abiertos”, y ha destacado la generosa aportación de la Mancomunidad, que a través de la firma del convenio aporta este año 2.000 euros “para que puedan disfrutar del mejor verano jamás soñado”.

El programa ‘Vacaciones en Paz’ está gestionado por las Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui en colaboración con la Delegación Nacional Saharaui y las Delegaciones saharauis en las distintas comunidades autónomas. El objetivo de este programa es traer, aunque sea durante dos meses, a estos niños y niñas a España para, así, alejarlos de las altas temperaturas que alcanza la región del Sahara, de hasta 55 grados.

Además, a todos se les hacen revisiones pediátricas con el fin de diagnosticarles posibles enfermedades y poder atajarlas. También se les da una alimentación adecuada, donde no faltan los productos frescos que allí no pueden consumir.

En esta ocasión, son más de un centenar de menores de entre 8 y 12 años los que han venido a la provincia y que se han distribuido entre los diferentes municipios.

Dentro de las múltiples actividades programadas, los niños y niñas participantes van a poder disfrutar de una serie de actividades acuáticas en la Piscina Municipal, una visita al Puerto y un viaje en catamarán (gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria y a la empresa Boatdil), una excursión donde conocerán el Parque de Bomberos y un recorrido por la Reserva Natural Concertada de la Charca de Suárez, donde plantarán un árbol.

5 julio, 2017 0 comment
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Un año más, el programa “Vacaciones en Paz”, financiado por el Área de Bienestar Social de la Diputación de Granada y gestionado por la Asociación Granadina de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática, ha traído hasta Granada a un grupo de niños y niñas, este año han sido 120, que viven en los campamentos de refugiados del área de Tindouf, en el Sáhara Occidental.

Se trata de una iniciativa que lleva en marcha 20 años y que tiene como principal objetivo la acogida temporal de niños y niñas saharauis durante los meses de verano. Esta estancia permite a los chicos recuperarse con una dieta equilibrada y variada, así como una cobertura sanitaria para solucionar los problemas de salud derivados tanto de la malnutrición, como de las patologías en los campamentos.

La diputada de Bienestar Social, Olvido de la Rosa,  ha acompañado a los niños y niñas saharauis durante el recibimiento que ha tenido lugar esta mañana en Gójar.

29 junio, 2017 0 comment
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Todo está preparado para comenzar el proceso de selección de familias guardadoras que deseen participar en este proyecto el verano que viene. En los siguientes enlaces os podéis descargar los documentos que son imprescindibles. Una vez rellenos nos los hacéis llegar a la Asociación o los entregáis a vuestro coordinador o coordinadora de zona.

30 abril, 2017 0 comment
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